
ROSSY DE PALMA
V Premio Isaac del Rivero a la trayectoria artística
Entrega del premio en la Gala de Inauguración
15 nov, 12:00, Escuela de Comercio:
Encuentro con prensa y público
La primera vez que Rossy de Palma trabajó con Pedro Almodóvar, el director manchego le dijo al maquillador que no la maquillara, al peluquero que no la peinase y al departamento de vestuario que no la vistiese para que ella se hiciera todo. La anécdota la cuenta la actriz en una entrevista en la SER. En La ley del deseo (1987), la flamante ganadora del Premio Isaac del Rivero aparece de rosa palo y negro, descalza, con un tupé maravilloso, auténtica, atractiva y con sus ojazos delineados clavados en Eusebio Poncela. Esa fue su primera secuencia en el cine.
El manchego volvería a contar con ella en su siguiente película, Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), para ser la antipática novia de Antonio Banderas y dejar para el recuerdo la icónica escena del orgasmo en sueños. Fue una de las chicas Almodóvar destilando talento y estilo en ¡Átame! (1989), Kika (1994), La flor de mi secreto (1995), Los abrazos rotos (2009), Julieta (2016) y Madres paralelas (2021).
Fuera del universo de El Deseo, Rossy de Palma ha trabajado a las órdenes de Álex de la Iglesia, Antonio Mercero, Joaquim Jordà, Javier Elorrieta o Juanma Bajo Ulloa. Y fuera de nuestras fronteras, ha rodado con Robert Altman, Terry Gilliam, Marjane Satrapi o Karim Dridi (su trabajo en Hors Jeu con el director tunecino fue premiado en Locarno).
Mientras el cine europeo, la televisión y el teatro le ofrecían cada vez más papeles, Rossy de Palma iba sumando premios y nominaciones (fue candidata al Goya a la mejor actriz de reparto por La flor de mi secreto y Kika), además de ser una invitada habitual en festivales internacionales, como en Cannes, donde presidió el jurado de la Caméra D’Or en 2022.
Tampoco el audiovisual apartaba su mirada de esta artista única: Rossy de Palma ha protagonizado videoclips de artistas como George Michael, Bryan Ferry o Clara Luciani. Y mientras todo esto sucedía, la actriz se transformaba en una de las musas de la moda, siendo modelo fundamental en las pasarelas de Thierry Mugler o Jean Paul Gaultier.
Hija de asturianos, Rosa Elena García Echave, (Palma de Mallorca, 1964) es Rossy de Palma, una artista emblemática y una mujer con un inspirador compromiso social. El Festival Internacional de Cine de Xixón le otorga el Premio Isaac del Rivero por todos esos momentos sublimes e inolvidables que nos ha dejado en el cine, con la certeza que aún nos dejará más.
Marta Barbón


ATHINA RACHEL TSANGARI
Premio de Honor FICX 2024
Entrega del premio en la Gala de Clausura
Pase especial con encuentro:
21 nov, 22:00, Teatro Jovellanos, Harvest
Encuentro con prensa y público:
23 nov, 11:00, Escuela de Comercio
Athina Rachel Tsangari es una de las máximas representantes de la nueva ola del cine griego junto a cineastas como Yorgos Lanthimos o Alexandros Avranas. La guionista, directora y productora, se traslada a Nueva York en sus inicios para estudiar Historia del Teatro y gracias a una beca que la lleva a Austin (Texas) conoce, casualidad o destino, al director Richard Linklater mientras busca intérpretes para su mítica Slacker (1990). Sin pretenderlo, Tsangari pasa a formar parte del elenco con un pequeño papel que la hará cambiar el rumbo de su carrera para querer dedicarse al cine. Estudia Dirección Cinematográfica en la Universidad de Texas y, junto a sus compañeros, crea el Festival Internacional de Cortometrajes Cinematexas por el que pasaron los primeros trabajos de reconocidos cineastas como Apichatpong Weerasethakul o Kelly Reichardt.
Tsangari da el salto a la dirección con Fit (1994), un cortometraje donde se anunciaban ya las constantes de su cine: una incómoda y atrayente extrañeza y una aproximación coreográfica al comportamiento humano. Filma su ópera prima The Slow Business of Going (2000) durante cinco años en distintas habitaciones de hotel de varios países. La cinta tuvo su estreno en el Festival de Tesalónica y ganó el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine Underground de New York.
Tras vivir en el extranjero, la cineasta regresa a Grecia para formar parte de esa nueva ola que introdujo el modelo independiente de producción existente en EE.UU. durante los años 90: escaso dinero y varios amigos. Así se convierte en la productora de las primeras películas de Yorgos Lanthimos: Kinetta (2005), Canino (2007) y Alps (2011) y, entre medias, se consolida como directora por la puerta grande con Attenberg (2010), elegida para representar a Grecia en los Premios Óscar. Construida sobre los arquetipos de Tánatos y Eros, la película arranca con uno de los besos más bizarros de la historia del cine, incluye la música de Suicide y cuenta con las interpretaciones de Yorgos Lanthimos (que firma también como productor), y de una fantástica Ariane Labed que logró con ella la Copa Volpi a la Mejor Actriz en el Festival de Venecia. Nada más que pedir.
Llegarán después los celebrados The Capsule (2012) y Chevalier (2015), con el que Tsangari obtuvo, entre otros, el Premio a la Mejor Película en el Festival de Cine de Londres BFI. Y casi diez años después, la directora de lo simbólico y lo impuro nos regala con Harvest (2024) una fábula sobre la sociedad preindustrial donde cada encuadre descubre la brillantez de una minuciosa mirada.
En un merecido reconocimiento por su valiosa contribución al séptimo arte, el Festival Internacional de Cine de Gijón / Xixón concede Athina Rachel Tsangari el Premio de Honor 2024.
Sara González

ADO ARRIETA
Premio de Honor
Entrega del premio en la Gala de Inauguración
Proyecciones:
17 nov, 17:00, Las intrigas de Sylvia Couski, Encuentro
18 nov, 21:45, Flammes, Presentación
19 nov, 19:00, Vacanza permanente + Tam Tam, Encuentro
20 nov, 17:00, La imitación del ángel + Bella durmiente, Encuentro
Ado Arrieta posee la mirada ilusionada y vivaz del niño que descubre el mundo y se sorprende. Es así como el cineasta traslada la singularidad de su visión al séptimo arte que es en él imaginación, juego y belleza.
Reconocido como el precursor del cine independiente en España y Francia, ha desarrollado una carrera marcada por la libertad que se inicia a finales de los años 60 y que no ha cesado desde entonces. Y es que Ado, Adolpho, Adolfo González Arrieta, A. Arrietta se ha reinventado muchas veces pero nunca ha dejado de filmar: con o sin presupuesto, en analógico o en digital, en un país o en otro, con grandes equipos a su cargo o solo, pero siempre con las herramientas a su disposición. Por eso su cine contagia las ganas de crear, la joie de vivre, y es esa su magnánima virtud.
Pintor y cinéfilo empedernido, un joven Ado decide que es el momento de rodar sus primeros cortometrajes. Tras filmar en Madrid El crimen de la pirindola (1965) y La imitación del ángel (1966), se muda a París en plena revolución de Mayo del 68. Allí conoce a destacadas personalidades como a la escritora y cineasta Marguerite Duras, quien dedicó elogiosas palabras a su obra; al también director Jean Eustache, hoy de culto, para quien filmó la primera secuencia de Numéro Zero; o al actor habitual en los filmes del célebre Jean Cocteau, Jean Marais, con quien rodará Le jouet criminel (1969). En su primer largometraje, Le château de Pointilly (1972), el director sitúa ante la cámara a Xavier Grandes (actor presente en casi toda su filmografía) y a la icónica Françoise Lebrun. Precisamente es de esta obra de la que Duras sentenciará: “Hacía mucho tiempo que, para mí, el cine no había estallado de este modo”. Vendrán después Las intrigas de Sylvia Couski (1974), por la que recibió de manos de su amigo el cineasta Jonas Mekas el Gran Premio del Festival de Toulon, y vendrán también Tam Tam (1976), Flammes (1978), Grenouilles (1983), Delirios de amor (1989), Merlín (1990), Narciso (2004), Vacanza permanente (2006), Dry martini (buñuelino cocktail) (2008) y Bella durmiente (2016), con las brillantes interpretaciones de Mathieu Amalric y Niels Schneider. Todas ellas son sustancialmente diferentes en sus modos de producción y, sin embargo, cada una posee entre sus dones la gracia, la inteligencia y la originalidad.
Por todo ello, el Festival Internacional de Cine de Gijón / Xixón entrega el Premio de Honor FICX 2024 al genuino e inigualable cineasta Ado Arrieta.
Sara González

CARLA SIMÓN
PREMIO COMADRE DE CINE 2024
Entrega del premio en la Gala de Clausura
Encuentro con prensa y público:
23 nov, 11:30, Escuela de Comercio
Masterclass (+info en Act. Complementarias):
23 nov, 12:30, Escuela de Comercio
Carla Simón tiene la capacidad de abrazar el dolor desde la ternura, de conmover. Lo logra porque posee el coraje de quien se entrega a sí misma en cada obra, lo logra porque su cine está hecho con los códigos de la honestidad.
En su ópera prima, Verano 1993 (2017), la directora dejó sin aliento al público con el llanto de una niña, una asombrosa Laia Artigas de ocho años magistralmente guiada por una entonces realizadora novel. Estéticamente impecable, el filme está cargado de una abrumadora sensibilidad y es que Carla Simón cuenta la historia de su propia infancia a raíz de la muerte de su madre y demuestra que el arte está ligado a la catarsis. Preseleccionada por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España para representar a España en los Premios Óscar, Verano 1993 obtuvo, entre otros, el Premio a la Mejor Ópera Prima en la Berlinale, la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga y el Premio a Mejor Dirección Novel en los Premios Goya de 2017.
En Alcarràs (2022), su segundo largometraje, Carla Simón revive de nuevo un verano en su infancia, pero lo hace desde un momento vital distinto y repartiendo el protagonismo entre los miembros de una familia que enfrenta la inminente desaparición de su tradición agraria. El propio listón de la directora catalana parecía insuperable y, sin embargo, con Alcarràs logró hacer historia al erigirse como la primera directora española en conseguir el Oso de Oro en el Festival de Berlín. Este reconocimiento supuso un nuevo aliciente para las mujeres en la lucha por la igualdad dentro del sector cinematográfico.
En la obra de Carla Simón, las cartas y los diarios como registro de la memoria cuentan con un gran peso. Entre sus cortometrajes se encuentra Correspondencia (2020), en el comparte una relación epistolar con la cineasta chilena Dominga Sotomayor, y Carta a mi madre para mi hijo (2022), en el que se sitúa a ella misma ante la cámara junto a la gran Ángela Molina. En su último largometraje, Romería, que tendrá su estreno en 2025, la directora hace un homenaje a una generación marcada por la heroína y el sida, la de sus progenitores, y trata de reconstruir su historia a través de las cartas que escribió su madre.
El Festival Internacional de Cine de Gijón / Xixón entrega el Premio Comadre de Cine en colaboración con La Tertulia Feminista les Comadres a una brillante directora que simboliza la conquista del justo reconocimiento a todas esas mujeres que logran hacer sus películas a base de talento y un incansable pelear.
Sara González


LONE FLEMING
PREMIO ESPECIAL GENERACIÓN MUTANTE
Entrega del premio en la Gala de Clausura
Proyección con presentación:
22 nov, 22:30, El ataque de los muertos sin ojos
En su filmografía Lone Fleming cuenta con más de cuarenta títulos. La danesa, que siempre soñó con ser actriz, decide vivir en España tras pasar un verano con su madre en la Costa Brava. Es en Madrid donde tiene sus primeros trabajos participando en fotonovelas y donde se inicia en el cine como figurante hasta convertirse en un auténtico icono del fantaterror, género de terror fantástico de un cine independiente que se produjo en España en la década de los 70.
La primera vez que Lone Fleming participa en un rodaje es en la comedia Pierna creciente, falda menguante (1970) de Javier Aguirre, y lo hace junto a intérpretes como Fernando Fernán Gómez o Emma Cohen.
Conocerá después al que será su marido, el director Eugenio Martín, con quien hace largometrajes como el western El hombre del río malo (1971) o la terrorífica Una vela para el diablo (1973). Su carrera despunta cuando el maestro coruñés del terror, el director de culto Amando de Ossorio, la elige para protagonizar La noche del terror ciego (1972), donde la que la actriz sorprende con una magnífica interpretación por la que cuenta con un gran séquito de adeptos. Volverá a trabajar con el director en El ataque de los muertos sin ojos (1973) y en La endemoniada (1975).
Lone Fleming aparecerá también en comedias como Lo verde empieza en los Pirineos (1973), dirigida por Vicente Escrivá y protagonizada por José Luis López Vázquez y José Sacristán, en Viaje al centro de la Tierra (1977), de Juan Piquer Simón o en la serie televisiva El juglar y la reina (1978). En estos últimos años ha producido, escrito y dirigido cortometrajes. En La virgen descalza (2019), firma una obra de terror psicológico para la que hizo también el storyboard, con el que recuperó su faceta anterior a sus inicios en el cine como dibujante.
El Festival Internacional de Gijón / Xixón del FICX entrega el Premio Especial Generación Mutante a un mito del cine en España, a la asombrosa Lone Fleming.
Sara González